
Al final de la escalera nos encontramos con la gran muralla que separa la finca intramuros con el resto de la propiedad y con un gran portalón con escudo heráldico, enfrentado magníficamente a la alta fachada granítica del pazo. Aquí, caminado por ese sendero que bordea la muralla, nos vamos encontrando con una diversidad florística, entre las que destacan las Camelias, tanto por su cantidad como por su colorida variedad floral.

Vemos ornamentos pétreos como pérgolas, jarrones, bancos, fuentecillas, figuras, escudos, escalones de senderos, que nos conducen de forma aleatoria a unos y otros lugares del jardín. Entre éstos ornamentos, destacan de forma llamativa, los jarrones de estilo andaluz que decoran los distintos lugares del jardín y que parece que rompen la armonía del lugar en donde el granito está siempre omnipresente. Pero no deja de ser un contrapunto a la multitud de verdes y toque de fantasía original y de recuerdo del lugar de origen de la Casa Ducal de Medinacelli.

Dejando a nuestras espaldas la muralla de cierre de la finca, nos internamos en el parterre del Jardín formal. Camelias, azaleas y gardenias llenan de color el arriate que bordea las edificaciones. En el interior de los cuadros, viven muchos arbustos y árboles de todo tipo, entre los que destacan por su ancianidad, las grandes Magnolia grandiflora , el Taxus baccata f .‘fastigiaata' y la poderosa Crytomeria japonica 'ELEGANS' , que con su inconfundible copa, indica siempre a lo lejos, la situación del Pazo de Oca.


La gran Seqouia sempervirens , que aunque no es tan anciana como la Cryptomeria elegante, es un altísimo ejemplar del Jardín. Ha sido curada de la enfermedad que sufría, aunque los tratamientos fitosanitarios han obligado al corte de sus ramas inferiores, mostrando ahora un porte algo distinto al más común de la especie. Pero lo importante es que se recupere.


Los diseños originales casi siempre terminan por difuminarse en los jardines con un cierto empaque histórico. La frondosidad del jardín acentúa el efecto, por el crecimiento de la diversidad florística que ha sobrevivido a los avatares del tiempo. El jardín actual del Pazo de Oca, se ve realzado por esa misma diversidad frondosa de las múltiples especies que en él viven.
En éste lugar vive la gran Camellia reticulata ‘CAPTAIN RAWES' . Ésta Camellia se encuentra al pasar la Sequoia, justo detrás de la Capilla del Pazo. Tiene una altura de 10,50 metros y un perímetro troncal de 1,55 metros ( Rodríguez Dacal & Izco. ÁRBOLES MONUMENTALES EN EL PATRIMONIO CULTURAL DE GALICIA.2003). La grandeza de éste espécimen, es un símbolo de la diversidad y categoría del mundo de la Camellia en Galicia. También cualquier aficionado a las plantas, puede contemplar la floración espectacular a principios de primavera.



Los anteriormente citados, los eminentes botánicos Carlos Rodríguez Dacal y Jesús Izco, recogen sucesivamente en distintos libros, que aunque no se sabe con certeza el año de su plantación, ésta debió de ocurrir hace aproximadamente unos 130 años, entre mediados y el último tercio del siglo XIX. Recogen también, el asombro del experto cultivador holandés De Velde. propietario del Arboreto que lleva su nombre y miembro de la Sociedad Europea de Dendrología, mostró su sorpresa al verla. Recogen sus comentarios sobre la Camellia reticulata ‘CAPTAIN RAWES' , de grandes flores semidobles rojas. Éste experto, indicó que no era superado ni en edad ni en porte, por ningún otro ejemplar europeo de la misma especie.
Cercanas a ella, vemos muchas variedades de Camelias japonicas e incluso alguna Camellia sasanqua de floración otoñal. Un buen lugar para conocer de forma sencilla, aunque nos sea más que por las diferencias en sus hojas, las principales especies usadas en el mundo de la flora ornamental.

Al lado de ésta singular Camelia , nos encontramos con el gran escudo topiario de la antigua familia de la nobleza gallega de los Gayoso. Realizado en Lonicera nitida , está tendido junto a naranjos y limoneros en espaldera contra el muro que une la Capilla con la zona de las viviendas vecinales. A su lado vive un cítrico no muy común, de naranjas muy pequeñas, el llamado ‘CHINOTO', de nombre botánico , Citrus myrtifolia .


Cerca del anterior escudo heráldico floral, caminando entre grandes Camelias a uno y otro lado del sendero, junto a la muralla que cierra la finca, vemos otros tres escudos topiarios sobresalientes. Un homenaje florístico a las órdenes religioso-militares de Santiago, Malta y Calatrava. Órdenes a las que pertenecieron algunos de los propietarios del Pazo.


Tras los escudos de las órdenes militares, nos encontramos con la cisterna del agua, lugar de acumulación de uno de los elementos más importantes del jardín, que puede recordar la jardinería hispano-árabe en el tratamiento que se hace del líquido elemento. Aunque en realidad no creo que tenga nada que ver con la jardinería desarrollada por los Andalusíes, ya que no es más que el tratamiento constructivo lógico, para poder mantener todos los elementos decorativos y prácticos del jardín formal, del jardín hortícola y cubrir además las necesidades de las gentes que vivían en el Pazo.
© Daniel Domínguez / José C. García - 2006